Renovables: Eólico y coche eléctrico


En España la proporción de energía eléctrica suministrada de origen renovable ya representa la mayoría. Un 34% total de la electricidad que consumimos se produce con un impacto ambiental nulo o muy reducido. Al tiempo que la cogeneración, mix de sistemas más sostenibles, produce casi otro 15%. El restante 50% se obtiene con los sistemas tradicionales de combustión de fuel, gas o carbón, centrales nucleares e hidroeléctricas.

Ese 34% representa una evolución vertiginosa, principalmente gracias al desarrollo e implantación de sistemas de producción eólicos. De hecho España es líder en el sector y exporta su tecnología en los 5 continentes.

La energía eólica representa no una posibilidad real. Es ya una realidad posible. Que pero en realidad todavía le queda pendiente su desarrollo e implantación definitiva.

La energía eléctrica de origen eólico podría cubrir cuotas mucho más altas en el sistema. Se trata de una fuente extraordinaria. El problema es que el sistema de producción todavía no cuenta con la red estructural necesaria.

Aquí esta el verdadero problema del sistema y la razón por la que no se desarrolla definitivamente la producción de energía eólica.

Las necesidades energéticas de un país son una de las cuestiones estratégicas más importantes de una Sociedad. La seguridad en la producción y suministro de la electricidad una cuestión vital. Por eso la gestión energética esta controlada por el Estado, que determina a través de las autoridades prepuestas, los picos mínimos y máximos de consumo previsto y organiza el suministro. La energía proviene de un variado mix de fuentes y orígenes diferentes. El sistema esta definido para abastecer la demanda potencial de suministro más alta. Cuando esta cae, se desconectan parte de los sistemas de la red y se produce menos energía.

Es decir, cuando las necesidades energéticas son menores, por ejemplo durante la noche o los días festivos, se paralizan determinados centros o sistemas de producción y se desconectan de la red nacional.

Por que se desconectan los sistemas? Por que la energía eléctrica es muy difícil de almacenar. Más que difícil, la palabra adecuada es caro. Aquí como en cualquier aspecto de la actividad humana, la cuestión es el dinero. La única manera de almacenar energía eléctrica es en complejos sistemas de baterías. Cuyo precio, dada la escasa demanda, es todavía poco rentable para los productores de energía. Sale más barato parar los sistemas de producción.

Cual podría ser el escenario ideal? Aquel, que muy despacito pero paso a paso se empieza a perfilar en un horizonte no muy lejano. Una realidad en la que gracias a la adopción decidida por una parte relevante de la Sociedad de medios de automoción eléctricos, el sistema de producción eólico podría generar electricidad sin pausas, y aquella que sobrase se utilice para recargar las baterías de cientos de miles de coches eléctricos durmiendo en su garaje.

Una difusión considerable del coche eléctrico abarataría los precios de venta de los modelos y estimularía mayores inversiones en i+D que redundarían de nuevo en precios más competitivos respecto a las tracciones por combustión

Pero la cosa más importante es que una mayor difusión de medios de transporte eléctricos configurarían una red global de baterías donde almacenar la energía que sobra en los momentos de menor demanda.

En ese escenario, la producción eólica encontraría el componente indispensable que constituye una red global de baterías, o pequeños almacenes de energía, que sin costo de gestión alguno para los productores de electricidad, representa un aliciente extraordinario que les permitiría incrementar su negocio de manera espectacular.

Hoy el productor de energía eléctrica de origen eólico tiene abierto el chiringuito solo pocas horas al día. Vende su producción solo en determinadas franjas horarias, el resto del tiempo se ve obligado a parar los molinos, por que no tiene donde meter la electricidad que produce. Otro gallo cantaría, si ese señor no para el molino por que sus clientes recargan las baterías del coche por la noche.

La producción de energía eléctrica de origen eólico despegaría definitivamente pudiendo alcanzar cotas casi de auto suficiencia energética nacional y con el desarrollo a la par del coche eléctrico la emisiones de CO2 y gases responsables del calentamiento global y siempre más patologías sociales se reducirían drásticamente. Gracias por un lado al impacto ambiental casi nulo de la producción eólica y por otro a la notable reducción de vehículos a combustión.

Como podemos ver, son dos aspectos muy diferentes de la necesaria política energética del presente, cuyo futuro es posible y su redundante desarrollo extremamente urgente.

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El Mercado de Valores

 

Hoy en día, en todas las bolsas mercantiles o mercados de valores, la mayoría de las contrataciones de compra y venta de acciones se realiza de forma automática. Dedicados programas de software gestionados por diferentes agentes bursátiles, rastrean a velocidades inhumanas, el mercado y ordenan operaciones de intercambio de acciones.

Esta continua operación de compra venta se desarrolla en el ámbito del mercado global y no conoce horarios. Las maquinitas trabajan las 24 horas del día durante los 365 días del año. No hacen fiestas, no se ponen malas, no necesitan vacaciones, no entienden de sindicatos por que no pretenden básicos derechos.

Como son sistemas producto del ingenio humano, en su desarrollo han sido consideradas las flaquezas propias, aprovechando las debilidades del ser. Así por ejemplo, combinan diferentes parámetros de análisis y cuando detectan una particular caída de operaciones en una determinada coyuntura, como podría ser la noche de un día festivo en una potencia económica, disponen el asalto traicionero a los títulos más codiciados.

Son sistemas de sistemas, de programas informáticos, grupos financieros sin escrúpulos y conjunto de operadores de la actual economía global.

Por eso mismo, como al final son programas producto de un sistema, trabajan con la lógica absurda del mismo absurdo sistema “de los mercados”. Ordenando ventas y compras automáticas de valores que no sería necesario discutir.

El programa, compra y vende, aunque quizás no valga la pena ni comprar ni vender. Para eso es un programa, para funcionar en automático.

Un programa que por muy bien diseñado que este y muchos sean los millones de variables posibles analizadas en tiempo real, ese Programa de este Sistema, no puede razonar con la mente y ni mucho menos con el corazón.

Así nos va, y por eso la bolsa va arriba y abajo pero siempre más abajo. Por que el 82% de las contrataciones de valores sucede de manera automática. Gestionadas por programas diseñados por la avaricia humana y absolutamente inadecuados para producir riqueza y bienestar social.

Es solo pura y llana especulación gratuita de los mismos de siempre, que provoca enormes daños irreparables en el conjunto de todas las sociedades. A la vista esta.

Que Mundo!!

La Guadaña

Gire la llave de contacto y me desperté días después en el Hospital. Por mil tubos y cables estaba atado a la cama. Como un vital cordón umbilical. Todo era blanco alrededor. Al menos así me pareció. Las alarmas acústicas de tan endiablada maquinaria invadían insolentes el vacío de la tecnológica habitación. Unidad de Cuidados Intensivos estaba bordado en cursivo en las clínicas sabanas. Como también en la almohada.

Me explicaron que me había salvado de milagro. La onda expansiva fortuitamente se había desviado, era la única explicación por la que todavía estaba vivo. Que si tenía enemigos, pregunto aquel policía de paisano. Que cosas, quitando algún amante resentido y los celosos colegas, no me sentía tan importante de merecer tan distinguido trato. Una bomba toda para mí. El reten se quedaba en la puerta, nunca se sabe. A mi habitación, acceso total restringido. Hasta que algo se aclare dijeron los solertes funcionarios. La nutrida comitiva me privo de más consideraciones y abandonaron solertes al afortunado. Pasaron así otras horas de insistentes pitidos y continuos cuidados, cuando ya finalmente medio rendido al sueño incipiente, en la noche de luna fui despertado por la enésima visita.

Enseguida me llamó la atención, era un rostro precioso de extrema belleza y enorme atracción. Un cuerpo esplendido meneado con magistral contorneo. Aquello no era una enfermera, era la tentación del diablo que impune se había colado hasta mi institución.

La profunda mirada de sus dos esplendidas pupilas negras y su voz de terciopelo rendían su barroco viso de una belleza iluminada. Cuantos jardines de las Mil y una noche evocaban su intimo perfume. Aguas de miel y limón prohibidas sus sabores se me antojaban. No me dejo tan siquiera reponerme a su inesperada llegada que sus letales artes ya había metido en acto. Su intenso tratamiento provoco en mi la locura. De total éxtasis mental e infinito placer corporal. En huracán de pasiones de tal intensidad que me partió el corazón. Minutos después los facultativos solo pudieron certificar el irreversible colapso cerebral. Estaban certificando el deceso cuando el solerte inspector se presento.

La investigación estaba cerrada; explosión accidental por escape de gas. No había enemigos. El paciente había sido victima de nefasto incidente. No sirve protección al que no tiene amenazas, el concluyó. Lo siento, el Sr. ha apenas fallecido. Ya se sabe, mi querido mortal, que la guadaña no pasa dos veces sin nada cortar. Sentenció el doctor.